La acupuntura es una terapia que sirve para reequilibrar energéticamente el cuerpo y que está indicada en el tratamiento y en la prevención de enfermedades crónicas. Los dolores de cabeza y de espalda, el estrés, la artrosis y los problemas metabólicos son dolencias muy consultadas, al igual que la obesidad, la hipertensión o la diabetes.
La Acupuntura forma parte integrante de la Medicina China; como lo son también: la dietética, fitoterapia, ejercicios (Tai-chi-chuan, Chi-kung), masajes (Tui-Na), etc...
La medicina china tiene una visión única de la globalidad del individuo: el ser humano es una red energética de canales y órganos interconectados y, como tal, una de las fuentes más importantes en el mantenimiento de la salud y el tratamiento de las enfermedades.
Los chinos consideraban que la salud era, asimismo, el resultado de la libre circulación de energías que permitían subsistir al ser vivo.
Podemos manifestar que la enfermedad, bajo el punto de vista de M. T. C. H., es un desequilibrio energético; esto es, una alteración en el armónico fluir del yin y el yang.
En el cuerpo humano, en todas sus dimensiones, está irrigado por los fluidos energéticos circulantes por diferentes canales o meridianos, siguiendo unos ritmos alternantes de positivo o negativo, y viceversa, en constante y armónica mutación; pero estos ritmos dependen de las leyes de la naturaleza y del cosmos, siguiendo movimientos cíclicos diarios, mensuales, anuales…
Para desarrollar este movimiento continuo, los seres precisan de aportes energéticos que extraen de la propia naturaleza y del cosmos a través de la alimentación y de la respiración.
En estas circunstancias el cuerpo humano tendrá que mantener un equilibrio entre lo alto y lo bajo, lo izquierdo y lo derecho, lo blanco y lo negro, lo interno y lo externo, las vísceras y los órganos; el yin y el yang en definitiva.
Este equilibrio, sin embargo, es difícil de mantener, y más aun cuando el ser humano está supeditado a las influencias de multitud de parámetros que pueden modificar potenciales energéticos.
El principal es el Zongqi (ó también, la capacidad energética heredada por sus progenitores), u otros tales como: la alimentación, factores climáticos, afectivos, educación, etc. Pueden provocar desequilibrios en las relaciones del yin y del yang.
Afortunadamente la M. T. C. H. dispone de sistemas basados en la comprensión de la leyes fundamentales que rige la naturaleza ( y que por extensión, afecta al ser humano, como parte integrante de la misma), que pueden rectificar dichos desequilibrios, actuando sobre las vías o canales energéticos, mediante agujas en determinados puntos de estos canales; a fin de armonizar y fortalecer la energía (Chi) para restablecer la salud..